Montería, 8 de mayo de 2026. Con todo su valor nutricional, la habichuela vuelve a ser la reina de la mesa campesina en la exquisita región de la Mojana, en el Caribe colombiano, gracias a la recuperación de semillas resilientes que empiezan a reproducirse en los bioespacios tipo cama contra inundaciones, en el marco del programa Mojana, Clima y Vida, que apoya y financian el Fondo Verde del Clima, a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con la intervención científica y académica de la Universidad de Córdoba, desde la Facultad de Ingeniería Agronómica.

Las estructuras de agricultura protegida han sido construidas por los campesinos con orientación de los docentes e investigadores de la Unicórdoba, para el desarrollo y producción de semillas que se rescatan como elemento fundamental en la dieta de las presentes y futuras generaciones de la Mojana.

En la población de Alto Prado, municipio de Majagual, Sucre, el docente e investigador científico Luís Rodríguez Páez, adscrito al programa académico de Ingeniería Agronómica, en la Universidad de Córdoba, aporta que la habichuela se convierte en un material estratégico para esta zona de Colombia, por ser fuente de proteína desde diversas especies de semillas criollas y nativas.

“Estas semillas mostraron resiliencia a las inundaciones, a las sequías… estos bioespacios son estructuras para multiplicar esas semillas; sea esta la oportunidad para agradecer al Fondo Verde del Clima, de Naciones Unidas, a través del PNUD, con sede en Colombia, por la subvención que nos permite desarrollar este tipo de proyectos. Son aliados estratégicos para entregar a los campesinos estas semillas para su seguridad alimentaria”, sostiene el profesor Rodríguez Páez, investigador en el área de Biotecnología y Biología Molecular.

Entre los tipos de habichuelas que se rescatan en la Mojana, a través de este programa de intervención en el territorio están: habichuela larga, habichuela negra, habichuela de enrame, habichuela roja y tras, que comparten sitial de importancia en la mesa campesina mojanera con el tomate mano de tigre, otra de las especies rescatadas y que mostró resiliencia al cambio climático.

“Estamos contribuyendo a la recuperación de estas semillas estratégicas para los campesinos. Las habichuelas son alimentos ricos en proteínas, fuentes de vitaminas, de metabolitos secundarios que les llaman nutracéuticos, que ayudan a que la alimentación cumpla la función de contribuir a la salud”, sostiene el profesor e investigador científico unicordobés, Luis Rodríguez Páez.

Entre las recetas campesinas con habichuelas los nativos rescatan: la habichuela con huevo, el guisado con papa, la ensalada campesina de habichuela y cualquier otra especie de la región, las habichuelas salteadas, la ensalada con ajo y cebolla, frijoles guisados con habichuelas, entre muchas otras fórmulas de la cocina campesina.

En este programa de intervención con campesinos también se rescatan y siembran especies como el ají criollo o topito, pepino, berenjena, guayaba, y muchas variedades más que enriquecen la despensa de los pueblos beneficiados.

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