Montería, 31 de julio de 2026. Los ríos del Litoral Caribe colombiano comparten grandes males desde las acciones antrópicas, tales como la deforestación, la expansión de las fronteras ganaderas y agrícolas y la poca conciencia ambiental, que comprometen sus funciones naturales y ecológicas.
Así quedó expuesto durante el Primer Encuentro de Ríos del Litoral Caribe, de la Red Nacional de Ríos, que convocó a organizaciones de La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba, y que tuvo como anfitriona a la Universidad de Córdoba, a través del Departamento de Ciencias Jurídicas y el programa de Derecho, y que tuvo lugar en el auditorio de la biblioteca central, Misael Díaz Urzola.
El jefe del programa de Ciencias Jurídicas de esta alma mater, Dr. Hugo Paternina Espinosa, sostiene que los problemas descritos conllevan a una creciente situación de vulnerabilidad compleja de los ríos, sus cuencas y sus afluentes.
“Es importante preservar los ríos y demás, porque no solamente son un recurso natural, son parte constitutiva y constituyente de la vida, contribuyen a estructurar la historia, la cultura y la riqueza simbólica de nuestras sociedades; eso explica por qué nos hemos juntado con otros hombres y mujeres para debatir, desde la perspectiva que exista en el país una auténtica y real ley que proteja a los ríos, no solo del Caribe sino de Colombia, porque son necesarios para la economía, la cultura y en términos generales para la vida misma”, sostiene el profesor Paternina.
Advierte el docente unicordobés que, aunque no exista hasta el momento un estudio que permita precisar el número de hectáreas afectadas en el Caribe, alrededor de los ríos, lo que se logra apreciar es que la situación en esta zona del país con los ríos: Magdalena, Cesar, Sinú, Canalete, Ranchería, Cauca y otros es compleja “y se requiere la intervención del Estado, es importante que el aparato judicial los reconozca como sujetos de derecho pero no puede ser un canto formal, sino que se traduzca en hechos concretos”.
“Sino hay una intervención real nos vamos a quedar en que los ríos, sus cuerpos de agua adyacentes, afluentes, serán meras referencias metafóricas en poemas y canciones en cualquier ritmo musical”, precisa el jefe del Departamento de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Córdoba.
Xiomara Bermúdez daza, de San Juan del Cesar, la Guajira, defensora de los ríos Cesar y Barcino, comparte que el panorama de sendos recursos es preocupante, desde una degradación visible producto de la expansión agropecuaria, además de la extracción del material de arrastres y el arrojo de residuos en todo el recorrido.
“Por ejemplo, el caudal del río Cesar se ha visto disminuido casi en un 90 % y no se ha podido controlar la demencia de la gente de arrojar basuras a los ríos, al tiempo de servirse con ellos. Quienes extraen los recursos minerales tampoco se preocupan; además de estar frustrados con el municipio porque no se ha logrado la empatía con las comunidades y ejercer autoridad”, precisó Bermúdez Daza.
El encuentro realizado en Unicórdoba tuvo como propósito construir y aprobar una agenda pública regional y nacional para la defensa, restauración y gobernanza de los ríos del Caribe y del país; al tiempo que incidir en los procesos de articulación e intercambio de experiencias entre los procesos regionales y nacionales en la perspectiva de constituir la Mesa de los Ríos del Caribe y nacional, como un espacio permanente de coordinación y acción colectiva.

















