Montería, 12 de agosto de 2026. Expertos en Geografía Física, adscritos al programa de Geografía y Medio Ambiente, de la Universidad de Córdoba, han sugerido que el sismo que se presentó en el país el pasado lunes, no tiene que ver con el calentamiento global, tampoco con fracking u otra actividad antrópica, sino, que es un fenómeno impredecible producto de un proceso natural, entre otras connotaciones por la ubicación nuestra en una zona de amenaza, geológicamente activa y en el cinturón de fuego del pacífico.
Arnulfo Gómez Ramos, geógrafo, magíster en Geografía, docente del citado programa en el área de Geografía Física especialmente en geomorfología y oceanografía, explica que las réplicas minutos después son normales, pero las posibilidades de que se repita el fenómeno con la misma intensidad van desapareciendo con los días.
“Las réplicas son normales, pero, en la medida en que van pasando los días y las semanas pueden ir disminuyendo… la posibilidad de un sismo de esa magnitud de forma inmediata no es tan probable, eso es un parte de tranquilidad. También es nuestra responsabilidad como academia invitar a manejar con mucha responsabilidad la información que nos llega por redes sociales; consultar como fuente oficial el Centro Geológico Colombiano”, sostiene el profesor Gómez Ramos.
El académico unicordobés insiste en que es importante mantener activas en los celulares las alertas sísmicas, que permiten captar los movimientos bruscos y proporcionan margen de segundos para tomar decisiones en términos de protocolos y proteger la vida.
A su turno el también docente del programa de Geografía en Unicórdoba, Bernardo Acuña, geólogo, magíster en Ciencias Ambientales, aporta que tanto el territorio colombiano como el venezolano comparten las placas tectónicas Caribe (debajo del Mar Caribe), Suramericana (en nuestro continente) y Nazca (debajo del Océano Pacífico).
Agrega en su explicación el docente universitario que, para el caso del sismo del lunes estas dos últimas placas acumularon esfuerzos y ocasionaron el movimiento, con los desastres que se han reportado. En cambio, en Venezuela – explica el profesor Acuña – se presentó un contacto entre las placas Caribe y Suramericana, con acumulación de esfuerzos que condujeron a los desastres ya conocidos.
“Para el caso del sismo en Colombia, las ciudades donde se presentaron los peores desastres presentan algunos suelos inestables, volcánicos y poco consolidados, donde puede haber presencia de materiales finos como arcillas con propiedades plásticas, entonces, al estar expuestos a todas esas vibraciones pasaron de ser rígidos a tener una textura más débil y generó el colapso de algunas estructuras”, explica el profesor Acuña.
Advierte, adicionalmente el académico, que puede suceder que tengamos infraestructuras que llevan mucho tiempo construidas y que no cuentan con las normas sismo resistentes vigentes, acorde al reglamento colombiano de construcción.

















