Montería, 6 de agosto de 2026. Con discapacidad visual total, Samuel Enrique Castañeda García, llegó a estudiar su primer semestre de Licenciatura en Informática, en la Universidad de Córdoba, procedente de la Institución Educativa San José y residente con sus padres y su hermano Miguel Andrés, en el barrio la Floresta, en Montería.
‘Aprendiendo Sin Límites’ es el lema con el que ha llevado su vida, para demostrarle a la sociedad que no existen barreras a la hora de construir y alcanzar un sueño. Justo así también se llama un canal que tiene en YouTube (@AprendiendoSinLímitesOficial), con más de 53 mil vistas y que deja a consideración de la comunidad.
Su léxico es el de un experto en el mundo de la informática. Habla de aprendizaje matemático programación, edición de contenidos, redes, sistema, software, hardware, bases de datos, ciberseguridad y muchas palabras que enriquecen el repertorio de un profesional en esa área.
“Primero que todo le doy gracias a Dios, quien permite estos encuentros. Ha sido un duro proceso, pero nosotros somos personas que aprendemos a fortalecernos, tengo la fe puesta en Dios y en que esta maravillosa universidad, la mejor de la región Caribe, me va a convertir en profesional con todo mi esfuerzo”, cuenta Samuel la tarde de la inducción en el centro de convenciones de la alma mater.
Samuel retó a un teclado y a una pantalla de computador para aprender a navegar, después de alcanzar una primera experiencia a través del espacio de inclusión ‘Conectando Sentidos’. Hoy, al tiempo de construir videos educativos y tecnológicos para personas con discapacidad, llega a Unicórdoba a aumentar su potencial para convertirse en un gran experto al servicio de Córdoba y del país.
“Quiero ayudar a las personas con discapacidad y sin discapacidad, porque todos tenemos derecho al acceso a la tecnología; todos tenemos derecho a la educación y al aprendizaje”, precisa Samuel, resaltando el apoyo inmenso de su familia.
“Sí, tengo unos padres que me aman, un hermano que es mi mano derecha y yo soy su mano derecha… todos están muy contentos porque son testigos del sueño que empiezo a cumplir: estudiar informática en la Universidad de Córdoba; voy a demostrar, en nombre de Dios y con esfuerzo, que seré un gran profesional y seré capaz de desempeñarme en esta maravillosa carrera, no es un camino fácil pero tampoco imposible”, recalca el joven, con voz de maestro de ceremonia, potente y educada como su actuar.
Su sueño, cuando logre graduarse en cinco años, es poder favorecer a la sociedad con más conocimiento desde su canal, pero también servir como licenciado.
El joven estudiante de Licenciatura en Informática quiso compartir un mensaje con todas las personas que tienen alguna discapacidad: “no somos inútiles, tenemos un valor incondicional ante los ojos de Dios, quien nos creó a imagen y semejanza, aunque perdamos un sentido él nos dotó de inteligencia, sabiduría y entendimiento; no se rindan”.


















